Las enfermedades de los caballos cuentan con numerosos síntomas, que van desde efectos secundarios tan mundanos como la diarrea a los síntomas más graves, como la pérdida de control muscular.
Influencia equina
Es una enfermedad aguda, y muy contagiosa, cuyo principal problema es la tos.
Síntomas:
Empiezan con fiebre, una temperatura y luego aparece una tos. El estado febril no debe pasar los 5 días, en caso contrario se sospecharía de complicaciones. La tos desaparece a las 3 o 4 semanas.
Tratamiento:
Se hará reposo absoluto una semana después que los signos hayan desaparecido. Si la fiebre continua por más de 5 días se le darán antibióticos, antisépticos vitamina C. A los equinos se les debe inmunizar con vacunas a los potrillos a los 6 y 7 meses de edad y todos los animales deben ser vacunados cada 3 meses, excepto aquellos caballos que estén realizando trabajos muy intensos. En aquellos casos de potrillos nacidos de madres no inmunizadas se comenzará a vacunar a los 2 meses y aplicar una segunda dosis a los 5 meses.
Tétanos
El tétanos es una infección peligrosa que es causada por bacterias que entran en una herida del caballo. También se puede pasar a un potro desde su madre a través del cordón umbilical. Los primeros síntomas de esta enfermedad son los cólicos y rigidez en los músculos, con los caballos teniendo espasmos en el cuello, en las patas traseras, la mandíbula y la región cercana a la herida por donde la bacteria primero tuvo acceso. El tétanos eventualmente matará al caballo por parálisis respiratoria si se deja sin tratar. Pero si la herida se limpia y todo el tejido en el área infectada se elimina, luego los antibióticos deben controlar la infección.
Cólicos
Pueden ser debidos a múltiples causas, las más habituales son:
- Un cambio repentino en la dieta del animal. Una dieta escasa o excesiva. Una dieta compuesta por alimentos ricos en energía o muy ricos en proteína. Una dieta con una cantidad excesiva de fibra bruta poco digestible. Aguas duras, el agua en cantidad insuficiente o cuando ésta se administra excesivamente fría o contaminada.
- Un empacho.
- Una infestación parasitaria en el aparato digestivo (un 30% en animales guardados en establos y un 90% en los animales en libertad). La desparasitación rutinaria disminuye la presentación de cólicos de forma considerable.
Síntomas:
Un caballo con un cuadro de cólicos dará claros síntomas de inquietud: se dirige de un lado a otro, escarba o rasca el suelo, efectúa cambios frecuentes de posición (se acuesta y se levanta), expresa su dolor con miradas angustiosas orientadas hacia los flancos, tiende a echarse con cautela o de manera brusca y suele revolcarse.
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